
Joaquín hizo fotos a su hijo en Jánovas. Quinito -tres años- le pidió la cámara a su padre para hacer lo mismo.
Joaquín no lo dudó, le dio la cámara y retrocedió unos pasos para posar orgulloso.
Quinito enfocó con estilo, se tomó su tiempo asegurando el disparo, y en el último instante soltó con desparpajo:
¡Sonríe papi!
Nos reímos a gusto..., él es todo un profesional.