
La ciudad permanece agazapada, como al acecho y la flauta del afilador de cuchillos resuena a lo lejos delicadamente irreal : grávida de sugerencias, invitaciones, promesas : escueta, ligera, sutil : suasoria... Juan Goytisolo describía así la flauta del afilador.
Venía caminando pausado, y el melancólico sonido de la flauta del afilador me ha recordado los veraniegos días -lejanos ya- en mi barrio. Leer tebeos, los juegos de calle y los amigos, las risas y la armonía eran lo habitual.
Un recuerdo fugaz; quizá sea la última vez que vea un afilador ambulante.
Nostálgica estampa...
Edito en atención a Aracely, una lectora que me pregunta cuál es el verdadero nombre de la flauta.
En realidad es una variante más industrializada del instrumento llamado zampoña.